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María Estela Cifuentes, 20 años después con las escrituras de su casa

Por: cvpadmin
Bogotá, 27 Marzo 2018
María Estela Cifuentes, 20 años después con las escrituras de su casa

Bogotá, Marzo 27 de 2018(CVP)-. La espera terminó y tiene un techo seguro para dejarles a sus hijos.

Se sienta en un sillón, cruza sus piernas y observa el techo, las paredes, las puertas de su sala. Está en su casa, ubicada en el sector de Ciudad Bolívar, y desde allí María Estela Cifuentes revela cómo llegó por primera vez hasta su vivienda dos décadas atrás y cómo logró obtener su título de propiedad. 

Era un lote. Y ella- producto de labores de servicios generales en bancos y entidades privadas- tenía que edificarlo. Juntó ladrillos, cemento, varillas. Y las subió sobre su espalda. “No fue fácil, el peso era demasiado y mi pobre espalda resistió todo. Valió la pena”, explica.

La casa tomó forma. Los pisos, las paredes, el techo, el baño, pero la dicha no fue completa. No tenía escrituras. La Caja de la Vivienda Popular de Bogotá quiso escriturarle el predio, pero María Estela no aceptó. Su esposo la abandonó. Y ella, de escasos recursos económicos, sustentó la economía de su casa y la de sus hijos. “No quería que la vivienda saliera a nuestro nombre y él después me dejara sin casa porque estuvimos casados… preferí quedarme sin escrituras porque legalmente debía incluirlo y reitero: no era justo”.

Los años pasaron y la bogotana seguía sin escrituras y con la misma oposición a sus escrituras. No obstante, llegó la nueva administración de la Caja de la Vivienda Popular de Bogotá y los técnicos y sociales que la visitaban frecuentemente lograron convencerla. “Así fue… me explicaban los beneficios, la necesidad de tener mi propiedad, lo bueno de tener mi escritura. Y así, finalmente acepté”.

Los funcionarios de la CVP le adelantaron la solicitud, le realizaron los trámites y María Estela esperó atenta los resultados. “Me atendieron muy bien, fueron amables, claros, muy queridos”, dice con insistencia esta mujer.

Días después, María Estela escuchó la gran noticia: la Caja de la Vivienda Popular le entregaría las escrituras. Su casa construida con sus manos, era de su propiedad. Y nadie podría sacarla de allí. “En total duraron dos meses para entregarme mi título. Fue demasiado rápido en realidad”.

“¿Cuánto me vale las escrituras?”, preguntó Cifuentes a los funcionarios de la CVP, quienes le respondieron: 80 mil pesos. “Es muy poco dinero. No creo, eso vale mucho más…”, añadió sorprendida.

En realidad, la beneficiaria esperaba que la cifra alcanzara el millón de pesos, como le habían cobrado abogados externos que en su momento prometieron ayudarle. “Definitivamente solo pagué por las fotocopias”. 

“Ya con  el documento en mi mano, sé que soy la dueña de esta casa. Estoy demasiado feliz porque luché muchísimo. Esta vivienda es demasiado sufrida y hoy ya es mía. Tengo un techo que dejarles a mis hijos”, concluye.

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